La ropa interior online es un terreno cómodo para las tiendas malas: el producto es barato de fabricar, la talla es difícil de acertar y muchas compradoras no reclaman por vergüenza. Estas son las comprobaciones que hacemos nosotros cuando miramos a la competencia, y las puedes hacer tú en dos minutos.
1. Busca el titular en el aviso legal
Nombre o razón social, NIF y domicilio. Es obligatorio en España por el artículo 10 de la LSSI. Si solo hay un formulario y un nombre comercial, no sabes a quién reclamar.
2. Mira si el reloj se reinicia
Recarga la página. Si la cuenta atrás vuelve a empezar, la oferta no acaba: es una técnica de la lista negra del Anexo I de la Directiva 2005/29/CE. Un reloj honesto marca una fecha real y, cuando llega, desaparece.
3. Mira los precios tachados
Desde la Directiva Ómnibus, el precio de referencia tiene que ser el más bajo aplicado en los 30 días anteriores. Un producto que lleva un año a 39,99 no puede tachar 79,98. Si toda la tienda está permanentemente al −50 %, ese no es el precio anterior: es el precio.
4. Busca la palabra «últimas unidades»
Y vuelve mañana. Si sigue ahí, no es escasez.
5. Comprueba las opiniones antes que el producto
Busca el desglose por estrellas, las fechas y la declaración de cómo se verifican. Las tres cosas juntas son raras; las tres ausentes, muy comunes.
6. Lee la política de devoluciones entera, no el banner
Aquí es donde se cae la mitad de las tiendas. El banner dice «devolución gratis 30 días» y la letra pequeña dice «un cambio por pedido», «el porte de vuelta lo paga el cliente» y «puede aplicarse una retención». Fíjate especialmente en si distinguen el cambio del reembolso: no son lo mismo, y el segundo es el que da la ley.
7. Comprueba que respetan los 14 días de desistimiento
Son irrenunciables. Si una tienda dice que no admite devoluciones «por ser ropa interior» sin más matices, está mezclando la excepción de higiene del artículo 103 e) con una negativa general que no es legal.
8. Mira si hay claims de salud
«Reduce la celulitis», «activa la circulación», «afina la cintura X centímetros», «pierde dos tallas». Una prenda no es un producto sanitario y atribuirle esos efectos está prohibido en España por el Real Decreto 1907/1996. Si lo dicen, es que están dispuestos a decirte cualquier cosa.
9. Busca los antes y después de cuerpo
Si el cambio se ve solo en la postura y la luz, no lo hizo la prenda.
10. Mira la guía de tallas
Si vende sujetadores con S, M, L y XL, sin copa, esa tienda ha decidido no resolver el problema del ajuste. Puede ser barata y puede ser legal, pero la probabilidad de que la talla no te vaya es alta y ahí es donde te va a doler la política de devoluciones.
11. Escribe un correo antes de comprar
Pregunta algo concreto de talla. La respuesta —y sobre todo el tiempo que tarda— te dice más de esa tienda que toda su página de inicio.
Ninguna de estas comprobaciones prueba que una tienda sea buena. Todas juntas descartan muy deprisa a las que no lo son.